Viaje Fin de Curso: Grecia, 21-28 junio 2024

Ahora toca evocar con mi cuerpo aún agotado de los intensos días en Atenas y en algunas islas griegas.  7 días con sus 7 lunas, viajando por tierra o navegando embarcados en un Crucero.

Escribo con las palabras justas para daros la mirada de mis ojos, como han vivido con pasión esta novedosa experiencia de viaje por tierra, mar y aire el grupo de estudiantes universitarios mayores y asociados de ALUMA (47) de la Universidad de Granada.

Del 21 al 28 de junio, con un verano avanzado y maduro, con un sol que centellea ardiente en un cielo desnudo sobre un mar vidriado de aguas turquesas.

En un vuelo chárter directo desde Málaga a Atenas los expedicionarios iniciaron su aventura, a la llegada a la ciudad  se realizó un recorrido  en autobús por los emblemáticos edificios en el “corazón del neoclásico”, estadio Panatenaico  (donde se celebraron los primeros juegos olímpicos de la historia), la plaza Sintagma con el Parlamento y el monumento al soldado desconocido, a la hora en punto presenciamos el relevo de la guardia con su paso pausado y gestos uniformados los soldados de la Guardia Nacional llamados evzones  con su uniforme antiguos (camisola blanca, falda  plisada, un chalequillo bordado y un gorro de color rojo con una coleta). Al llegar al hotel para cenar nos recibió una luna llena sobre la silueta iluminada del templo de la Acrópolis, nos alimentó la curiosidad de cuantos secretos guarderías entre sus columnas, regresar a los Dioses y Diosas: Zeus, Hera, Poseidón, Ares, Hermes, Afrodita, Atenea, Apolo y Artemisa.  

Segundo día, visita a la roca sagrada del Acrópolis y museo. Patrimonio Mundial de la UNESCO. El paisaje es monumental y está compuesto por estructuras perfectamente equilibradas entre sí y con la naturaleza dando vida a una hermosa mirada.

La ciudad sagrada, la Acrópolis, el mayor conjunto arquitectónico y artístico que nos ha llegado desde la antigua Grecia, en la cima plana de un promontorio rocoso. Del siglo V antes de Cristo. C. de Pericles en un área donde se construyeron palacios reales y lugares de culto que incluyen las 4 obras maestras del arte griego clásico: el Partenón, construido por Ictino, los Propileos, las entradas monumentales del área sagrada dedicada a Atenea, el Erecteión y el templo de Atenea Nike.

 

A lo largo de los siglos, la Acrópolis ha sufrido el asalto en numerosas ocasiones: primero los bizantinos convirtieron los templos en iglesias y saquearon los tesoros, en 1456, por los turcos, el Erecteion utilizado como un harén del gobernador turco. La destrucción mayor de la Acrópolis ocurrió en 1687 cuando el asedio del ejército veneciano provocó la explosión del Partenón, utilizado por los turcos como polvorín. El saqueo lo completó en el siglo XIX Lord Elgin, embajador del rey de Inglaterra cuyas piezas fueron llevada al Museo Británico.

El redoblado entusiasmo continuo in crescendo con un espectacular crucero por las islas griegas y la ciudad turca de Kusadasi donde se sitúa la gran ciudad antigua de Éfeso.

Navegamos 4 días en un mar repartido entre el Egeo y el Jónico plagado de islas e islotes cada uno con su propia personalidad.  Cultura, arte, costumbres, se entremezclan con un paisaje inolvidable de aguas cristalinas y azules infinitos que perduran en la memoria de quien se acerca a conocerlas. Cada isla griega tiene su peculiar arquitectura, mitología y amable hospitalidad. Cada isla un sueño, o mejor, un deseo hecho realidad.

¡Cuánta belleza suelta!

En la isla de Mykonos. Árida y rodeada de magníficas playas. Debe su fama a la belleza de su capital, Chora, a sus casitas blancas de pasajes estrechos y entrañables.

Atracamos en la isla de Rodas. ¿Quién no ha oído hablar del Coloso de Rodas?, una de las siete maravillas de la antigüedad, servía de faro y guía a los navegantes que llegaban a sus costas. Rodas es la isla de Zorba el griego, donde Anthony Quinn bailó Syrtaki. La ciudad medieval de Rodas declarada Patrimonio Mundial de la Unesco por la belleza y conservación de sus lugares, donde se instaló la Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén.  Lindos, uno de los pueblos y lugares más bellos de Grecia.  Coronada por una elevación donde se construyó el Templo de Atenea Linda. Posteriormente envuelta por una imponente fortificación del siglo XIV de la Orden de los Caballeros de San Juan.

La isla de Creta.  La más grande de las islas griegas. Una tierra repleta de historia y mitología. Creta donde nace la increíble civilización minoica de hace cuatro mil años, los primeros europeos.  Mezcla de mito y leyenda, el Rey Minos, su laberinto y el terrible minotauro. Su situación geográfica privilegiada ha fomentado un continuo cruce de culturas.

La isla de Santorini. Desde la cubierta del barco alzo la vista y me quedo extasiado contemplado las paredes verticales de los acantilados y arriba sin gravedad suspendida en el cielo esta las ciudades Oia y Thira, de casas en pendiente vestidas de blanco y las iglesias ortodoxas de cúpulas azuladas. Cada detalle es belleza. Tiene forma de media luna y en su parte interior, donde antiguamente estaba el gran volcán, Santorini tiene la magia del paisaje y el mejor ambiente.

Continuamos sin premura surcando las aguas claras, de mares dentro de otro mar como el Mediterráneo y acompañando del viento que siempre viaja, la proa del barco pone rumbo hacia la pequeña isla de Patmos, en donde San Juan el Teólogo fue exiliado sobre el 95 d.C. y escribió el libro de la Apocalipsis.

En la carta de navegación no podía faltar tocar Turquía para visitar una de las joyas de la humanidad en toda Asia Menor, Éfeso. Las huellas de varias civilizaciones han quedado grabadas en sus piedras.  Éfeso se convirtió en una importantísima ciudad, siendo la segunda del Imperio Romano con más de 250.000 habitantes. Alcanzaría su mayor prosperidad en la época del emperador Augusto, convirtiéndose en uno de los lugares más importantes de Asia menor gracias al comercio. En esa época se construyó la gran Biblioteca de Celso.

Vuelvo el rostro desde la popa del Crucero y veo la estela blanca dejada como las fechas de lo vivido y atrás queda esa estela del tiempo fugaz compartido en estas tierras, atrás las piedras gastadas, la blancura de las casas, la luna llena congelada sobre el Partenón, el mar azul detenido entre islas, el pulso vivo de danzar con el Syrtaki y la sonrisa viva de los compañeros de viaje.

¡Buen verano!

Rafael Reche Silva.                                                                                                                Secretario de la asociación ALUMA.  junio 2024

alumaasociacion

Asociación cultural de los alumnos mayores de la Universidad de Granada

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