Crónica de la Olla de San Antón. 17 enero 2026
Siguiendo una tradición arraigada desde tiempo inmemorial en la ciudad de Granada, un grupo de 44 personas pertenecientes a la asociación ALUMA se desplazó hasta la hermosa localidad de Huétor Santillán para participar en una de las celebraciones gastronómicas más emblemáticas del invierno granadino: la degustación de la tradicional olla de San Antón.
La olla de San Antón es mucho más que un plato. Se trata de una receta ancestral, vinculada a las antiguas matanzas del cerdo y a la festividad de San Antón Abad, que marca simbólicamente el final del ciclo navideño. Elaborada con productos del cerdo —careta, oreja, patas, carne y tocino—, junto a legumbres y otros ingredientes humildes, esta olla contundente y reconfortante se consume tradicionalmente una vez al año, cuando el frío aprieta y el cuerpo agradece sabores intensos y calóricos.
Durante generaciones, la olla de San Antón ha sido una excusa perfecta para reunir en torno a la mesa a familias, vecinos y amigos. No solo alimenta el cuerpo, sino que fortalece los lazos sociales, convirtiendo la comida en un acto de convivencia y celebración compartida. En este espíritu se desarrolló la jornada en Huétor Santillán, donde los asistentes pudieron disfrutar de un excelente plato invernal acompañado de buen vino y mejor conversación.
Con esta cita gastronómica se da por concluido en Granada el periodo de comidas y celebraciones navideñas, cerrando el ciclo festivo de la mejor manera posible: con una mesa compartida, sabores tradicionales y un ambiente de cercanía.
No obstante, más allá de la calidad del plato o de la fidelidad a la tradición, lo verdaderamente importante de este día fue el encuentro humano. La convivencia, la amistad y el disfrute mutuo fueron los ingredientes principales de una jornada que quedará en el recuerdo de todos los participantes, reafirmando que las tradiciones cobran sentido cuando se viven juntos.
JRS









