Viaje Literario. Tres poetas: Miguel Hernández, Antonio Machado y San Juan de la Cruz. Quesada, Baeza y Úbeda. 13-15 marzo 2026

Con gran ilusión, un grupo de 36 socios, socias y amigos de ALUMA emprendemos esta nueva aventura, un recorrido que nos permitirá profundizar en el conocimiento de tres grandes poetas.

Viernes13 Marzo 2026

  • Salimos a las 7:15 h rumbo a la El día estaba claro, con el cielo azul limpio y un paisaje de olivos perfectamente alineados bajo un sol suave que doraba sus hojas. El camino, tranquilo y luminoso, parecía acompañar el propósito de la excursión: acercarnos a la vida y la obra de uno de los grandes poetas españoles, Miguel Hernández.
  • Luis fue quien nos puso en Nos habló del nacimiento de Miguel Hernández en 1910, en Orihuela, en una familia humilde. Desde muy pequeño tuvo que cuidar el ganado de su padre, por lo que su infancia estuvo muy ligada al campo y a la naturaleza que más tarde aparecería tantas veces en su poesía.
  • Contó también que los jesuitas llegaron a proponerle una beca para continuar sus estudios, al ver su inteligencia y capacidad, pero su padre no quiso aceptarla porque necesitaba que trabajara. Aun así, Miguel no dejó de aprender. Fue prácticamente autodidacta y desarrolló una gran afición por la lectura de los clásicos: Garcilaso, Quevedo o Góngora.
  • Con algunos amigos de Orihuela, entre ellos José Marín Gutiérrez, formó un pequeño grupo literario con el que compartía lecturas y poemas. Con mucho esfuerzo llegó incluso a comprarse una máquina de escribir, algo que para él era casi un tesoro.
  • Sus primeros poemas estaban inspirados en el paisaje de su tierra y en la vida cotidiana del En 1933 publicó su primer libro, Perito en lunas. Poco después viajó a Madrid, donde entró en contacto con escritores de la llamada Generación del
  1. Allí conoció y trató con autores como Federico García Lorca, Vicente Aleixandre o Pablo Neruda, lo que influyó en su evolución como poeta.
  • En 1936 publicó una de sus obras más conocidas, El rayo que no cesa, un libro de poemas de amor donde aparece con fuerza la figura de su compañera y futura esposa, Josefina Poco a poco fue construyendo su propio nombre dentro de la poesía española.
  • Cuando estalló la Guerra Civil en 1936, Miguel Hernández se comprometió con la causa Se afilió al Partido Comunista y participó activamente escribiendo poesía de combate y visitando frentes para animar a los soldados. En 1937 viajó incluso a la Unión Soviética como parte de una delegación cultural.
  • Tras el final de la guerra intentó huir hacia Portugal, pero fue detenido por la policía portuguesa y entregado a las autoridades franquistas. Comenzó entonces un duro recorrido por distintas cárceles españolas.
  • En prisión coincidió con otros intelectuales, entre ellos el dramaturgo Antonio Buero Vallejo. Las condiciones eran muy duras y su salud, ya debilitada, empeoró. Primero sufrió bronquitis y después se agravó la tuberculosis que padecía.
  • Murió el 28 de marzo de 1942 en la enfermería de la prisión de Alicante, con solo 31 años. A pesar de su corta vida, dejó una de las obras poéticas más intensas y humanas de la literatura española.
  • Mientras escuchábamos esta historia en medio del paisaje de olivos, resultaba fácil imaginar al joven pastor que, con esfuerzo y pasión por la lectura, llegó a convertirse en uno de los grandes poetas del siglo XX.
  • MACHADO EN BAEZA

 

Nos levantamos en Úbeda con la calma de la mañana. Tras el desayuno, emprendimos camino hacia Baeza, esa ciudad de piedra dorada y silencios antiguos que aún guarda la huella de Antonio Machado.

  • Recorrer sus calles fue, de algún modo, caminar también por la memoria del Machado llegó a Baeza en 1912, herido por la reciente muerte de su joven esposa, Leonor. Aquí encontró refugio en la enseñanza y en la sobriedad de la vida cotidiana. Durante varios años fue profesor de francés en el antiguo Instituto de la Santísima Trinidad, y entre estas calles serenas, entre plazas, paseos y campos abiertos, fue recomponiendo lentamente su espíritu.
  • En los lugares más emblemáticos del recorrido nos detuvimos para escuchar la voz de la poesía. Los compañeros leyeron versos con profundo sentimiento y pasión, como si las palabras del poeta aún flotaran en el aire claro de la ciudad. Fue un momento hermoso y lleno de emoción que todos disfrutamos intensamente.
  • Nuestro compañero Juan Jesús Gallego compartió uno de sus romances dedicado a Baeza, un homenaje sentido a la ciudad que acogió al poeta en uno de los momentos más delicados de su vida.
  • También la compañera María José Ruiz Almirón participó en el encuentro literario, compartiendo el relato que fue premiado en los relatos de ALUMA, añadiendo así una voz contemporánea a este diálogo con la memoria y la literatura.
  • Entre historia, poesía y amistad, Baeza nos regaló una jornada inolvidable, donde pasado y presente se encontraron bajo la misma luz serena que un día acompañó los pasos de Machado.
  • Crónica de un día en Úbeda — 15 de marzo
  • El día amaneció frío en Úbeda, con ese aire claro de las ciudades de piedra Las calles estrechas y silenciosas, casi escondidas del bullicio del mundo, parecían guardar secretos de siglos. Caminarlas hoy ha sido como atravesar un tiempo detenido.
  • Úbeda no siempre se muestra de inmediato; se revela poco a poco. Tras doblar esquinas empedradas y cruzar pequeñas plazas recogidas, el paseo nos fue conduciendo hacia un lugar profundamente ligado a la historia espiritual de España: el Museo de San Juan de la Cruz.
  • Allí termina, de algún modo, uno de los capítulos más intensos de la vida de San Juan de la Cruz, el gran místico del siglo XVI, reformador del Carmelo junto a Santa Teresa de Jesús. Nacido en 1542 en Fontiveros, su vida estuvo marcada por la pobreza, la búsqueda espiritual y una obra poética que aún hoy es considerada una de las cumbres de la literatura universal.
  • En 1591, ya enfermo y debilitado tras años de tensiones internas dentro de la orden carmelita, Juan de la Cruz fue trasladado al convento carmelita de Úbeda. Llegó agotado, con fiebres y llagas, pero conservando una serenidad que impresionaba a quienes le rodeaban.
  • En aquel convento pasó las últimas semanas de su vida. Los testimonios de los frailes cuentan que soportó el dolor físico con una calma extraordinaria. Durante esos días habló con frecuencia de la unión con Dios, ese tema central de su obra
  • El 14 de diciembre de 1591 murió en Úbeda. Según relatan las crónicas, pidió que le leyeran el Cantar de los Cantares antes de morir. Tenía 49 años.
  • Aunque murió en Úbeda, su cuerpo no permaneció allí mucho Poco después de su muerte fue trasladado a Segovia, donde hoy se conservan sus restos en el convento carmelita de esa ciudad. Sin embargo, Úbeda guarda el lugar donde el santo vivió sus últimas horas, y ese espacio se ha convertido en un lugar de memoria y contemplación.
  • El museo actual conserva celdas, objetos y documentos que evocan aquel final silencioso. No es un museo espectacular ni grandilocuente. Más bien invita al recogimiento: paredes desnudas, salas austeras, la sensación de que allí ocurrió algo íntimo y profundo.
  • Al recorrerlo hoy, después de caminar por esas calles frías y estrechas de la ciudad, se percibe mejor el contexto en el que vivió el santo: un mundo de piedra, de silencio, de espiritualidad intensa.
  • Úbeda es conocida por su esplendor renacentista, pero también tiene esta otra cara más recogida y La ciudad conserva la huella del paso final de uno de los grandes místicos de la historia.
  • Hoy, 15 de marzo, el paseo por la Úbeda menos conocida —la de las callejas escondidas y las plazas pequeñas— ha terminado precisamente donde terminó la vida de San Juan de la Cruz. Un lugar donde la historia, la fe y la literatura se entrelazan en silencio.
  • Y al salir del museo, el frío de las calles parecía el mismo de hace más de cuatro siglos, como si la ciudad aún guardara, entre sus muros, el eco de aquel último invierno del santo.

María Corral Sola

Vocal dela Junta Directiva de ALUMA

Viaje Literario

Un venturoso trece de marzo,

ilusionados, contentos, con ganas,

salía un nutrido y fabuloso grupo,

 de la universidad de Granada.

 

Jóvenes de más de sesenta,

con la satisfactoria convicción,

qué los años no te limitan,

si los vives con ganas, con ilusión.

 

Ha sido un viaje muy placentero,

creo que es el sentir de todos,

es muy justo demos las gracias,

a los magníficos organizadores.

 

Gracias Luis, Gracias María,

gracias Mario, y gracias a ALUMA,

qué siempre está muy pendiente,

buscando nuevos alicientes.

 

Estos viajes son muy enriquecedores,

no solo en el sentido literario,

son viajes de grata convivencia,

es donde en verdad nos conocemos.

 

Personalmente tengo que decir,

qué encantada con el viaje,

tan bien, planificado y organizado,

dejándonos un claro mensaje.

 

De agradable compañerismo,

Inmejorables compañeros,

pendientes en todo momento,

de ayudar a los más rezagueros.

 

Un viaje para guardar en la memoria,

los gratos momentos compartidos,

anécdotas, momentos literarios,

donde todos hemos participado, vivido.

 

Es muy grato conocer a nuevos compañeros,

ampliar el circulo de amigos,

estrechar lazos de amistad,

ya que la mayoría estamos en la facultad.

 

Ya de vuelta para Granada,

un poco cansados pero contentos,

de haber vivido esta aventura,

con fabulosas personas, gratos compañeros.

 

Pues nada amigos como se suele decir,

qué esta no quite otra,

mientras lo permita la vida,

A disfrutar y a vivir.

 

Un abrazo para todos,

y hasta el próxima viaje,

esperemos disfrutarlo juntos,

qué aquí no se rinda nadie.

 

Laura Hispan

alumaasociacion

Asociación cultural de los alumnos mayores de la Universidad de Granada

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