«Desgranando Granada» Exposición Agustín de Betancourt. Martes 8 octubre 2024
Dentro del programa Desgranando Granada, tuvimos el privilegio de visitar la exposición dedicada al ingeniero Agustín de Betancourt, ubicada en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. La visita fue guiada por el ingeniero Juan Ignacio Abad Puertas, quien, con gran amabilidad, nos acompañó en este recorrido por la obra de un genio que revolucionó la ingeniería europea.
A nuestra llegada, fuimos recibidos por Mónica López Alonso, directora de la escuela, quien nos dio una cálida bienvenida y destacó la importancia de nuestra visita para la institución. Durante el encuentro, el presidente de ALUMA hizo entrega a la directora de una edición de la revista El Senado como gesto de agradecimiento.
Esta visita permitió a los asistentes descubrir a uno de los ingenieros más influyentes de su época, cuya figura es poco conocida entre el público general, pero cuya huella es imborrable. Con Agustín de Betancourt se inaugura lo que hoy conocemos como ingeniería moderna en Europa. La exposición nos brindó la oportunidad de admirar diversas maquetas que reproducen algunos de sus proyectos más emblemáticos.
Betancourt tuvo una estrecha relación con Granada, fruto de un encargo realizado por Manuel Godoy, quien poseía una extensa finca en la región, el Soto de Roma. Ante las constantes inundaciones que afectaban su propiedad, Godoy confió en las mentes más brillantes del reino para encontrar una solución. Sin embargo, el desenlace no fue el esperado. Tras tensiones personales y un panorama político incierto, el ingeniero canario, considerado el padre de la ingeniería civil en España, se exilió en Rusia, donde continuaría su brillante carrera.
El encargo que llevó a Betancourt a Granada se remonta a 1803, año en el que fue comisionado para encauzar los ríos Genil y Cubillas, con el objetivo de prevenir las inundaciones en el Soto de Roma, una vasta propiedad en Íllora que en la actualidad pertenece al duque de Wellington. Este proyecto fue un reto para Betancourt, que ya había demostrado su talento en un campo en plena expansión. Gran viajero, inventor e innovador incansable, dejó un legado de avances en ciencia y tecnología que hoy podemos admirar en esta excepcional exposición.
El año pasado se conmemoró el bicentenario de la muerte de Betancourt, una ocasión ideal para recordar y valorar el impacto de sus aportaciones en el ámbito de la ingeniería, muchas de las cuales siguen siendo referentes en la actualidad.
JRS











































