«Conociendo nuestra tierra» Viajeros de ALUMA por tierras cordobesas, 22-23 noviembre 2024
Hornachuelos, Palma del Río y Madinat Al-Zahra (Medina Azahara), han sido el destino de un grupo de viajeros de ALUMA. Un viaje de ocio, cultura y descubrimiento de la riqueza natural que atesora la provincia de Córdoba.
Nuestro grupo de viajeros ALUMA ponía rumbo a nuestro primer destino, Hornachuelos. Un bonito pueblo situado entre la sierra que lleva su nombre y el valle del Guadalquivir. Con una estructura urbana de rasgos árabes que perdura gracias a sus estrechas y empinadas calles. Allí nos esperaba nuestra primera guía local, María José. Una simpática lugareña con la que recorrimos parte de su caso histórico. Conocimos la historia del Duque de Rivas, personaje singular ligado a este municipio y nos dirigimos a una de las joyas culturales de la corona de Hornachuelos, la ‘Posada de Arrieros’. Un edificio del siglo XV, restaurado para mantener su esencia original, posada y hospedería de viajeros y hoy centro de interpretación Cultural de Hornachuelos.
Tras dicha visita y degustar algunos de los productos gastronómicos que más representan a este coqueto pueblo, nos dirigimos a los renombrados ‘Fiordos cordobeses’. Una zona de Sierra Morena de una sorprendente belleza natural, rica en fauna y flora y, sobre todo, un remanso de paz, gracias, en parte, a la embarcación solar que realiza la travesía desde el embarcadero del Río Secreto Aventura (junto a la presa del río Bembézar), hasta el seminario de los Ángeles. Una experiencia inolvidable para disfrutar de estos ‘Fiordos cordobeses’, envueltos entre mitos y leyendas inventadas para captar la atención del visitante.
Una vez que desembarcamos nos dirigimos al restaurante Bembézar, situado frente al embarcadero. Tras finalizar la comida nos dirigimos a otro de los destinos marcado como importante en este viaje, a Palma del Río. Un pueblo bordeado por dos ríos, el Guadalquivir y el Genil que crean una isla climática especial a su alrededor. Allí nos esperaba nuestra segunda guía local, Julia. Con ella llegamos hasta la plaza Mayor de Andalucía donde se encuentra el ayuntamiento de la localidad. Nos hicimos la correspondiente foto de grupo y atravesamos la puerta del Sol para adentrarnos en la historia más antigua de Palma del Río. Tierra de toreros, como Manuel Benítez ‘El Cordobés’. De grandes personajes históricos como Luis Portocarrero, I Conde de Palma o Luis Manuel Fernández de Portocarrero, cardenal del siglo XVII.
Allí visitamos el palacio de Portocarrero. Un lugar emblemático. Un monumento espectacular, cargado de historia y, de los pocos, habitados en la actualidad por particulares. Su moradora, Dña. María Cristina, fue la encargada de hacernos de guía a través de las muchas estancias decoradas con tapices, retratos, con bonitas y originales composiciones florales y con mesas y otros muebles decorativos repletos de fotografías de personajes reales y de esos protagonistas de las revistas del corazón y la prensa rosa.
También recorrimos sus impresionantes jardines mudéjares, rodeados por murallas almohades del siglo XII. Un vergel de infinitas plantas y árboles donde estacan sus 400 variedades de cítricos. Al finalizar la visita a este monumento de interés cultural, pusimos rumbo a los museos de ‘El Cordobés’ y de dos lugareños que han hecho de la moda un arte y un referente único, Victorio & Lucchino. Ambos museos de obligado paso si se visita Palma del Río.
Tras finalizar las diferentes visitas culturales llegamos al hotel-monasterio de San Francisco. Un hospedaje único y espectacular de singulares patios y un majestuoso salón-comedor. Allí los viajeros y viajeras de ALUMA compartimos la cena, donde destacó la calidad de sus platos y el excelente trato por parte del personal del restaurante Hortus.
Al día siguiente el programa del viaje nos llevó hasta la califal ‘Medina Azahara’, declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco y de obligada visita para conocer una parte importante de la historia de Al-Ándalus. Una interesante visita que nos permitió conocer este conjunto arquitectónico singular, cargado de leyendas y donde pudimos disfrutar de la obra más importante del califato cordobés iniciado por Abderraman III.
Gracias a este interesante viaje hemos descubierto y disfrutado de cosas tan especiales como los ‘Fiordos cordobeses’; el palacio de Portocarrero; los museos de ‘El Cordobés’ y de ‘Victorio y Luccino’; el hotel-monasterio de San Francisco o de la eterna y enigmática ‘Medina Azahara’. Pero sobre todo y, lo más importante, ha sido compartir vivencias únicas con los viajeros y viajeras de ALUMA.
Miguel Nievas Aguilar
Alumno de 3er. Curso de APFA
Socio de ALUMA






























































