«Caminando por Granada y sus contornos» Periurbana Albayzín-Camino del Avellano-Silla del Moro- Plaza Nueva
Seguimos descubriendo nuevos rincones naturales y monumentales por Granada. Gracias a esta ruta periurbana, recorrimos parte del Albayzín bajo granadino y subimos a la Silla del Moro desde el camino del Avellano.
OBSERVACIONES Y DIFICULTAD
Este recorrido es muy fácil, sin desnivel hasta que desde el Camino del Avellano subimos hacia la Silla del Moro que, para progresar a la altura del desagüe de la Acequia Real de la Alhambra, tenemos una fuerte pendiente muy breve por lo que extremamos todas las precauciones para no resbalar. El resto del camino, fue un paseo.
DATOS
Tiempo en movimiento: 2:35
Tiempo detenido: 0:29
Promedio en movimiento: 3’7 km/h
Ascenso: 395 m.
Descenso: 299 m.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
Este recorrido turístico periurbano por Granada lo voy a dividir en distintos puntos de interés que iremos viendo progresivamente:
1. Arco o Puerta de Elvira.
2. Cuesta de Abarqueros.
3. Puerta Monaíta.
4. Aljibe del Zenete.
5. Río Darro por el Paseo de los Tristes.
6. Fuente del Avellano.
7. Sendero del Camino del Avellano a la Silla del Moro. Acequia Real de la Alhambra.
8. Silla del Moro o Castillo de Santa Elena.
10. Puerta de las Granadas.
ARCO O PUERTA ELVIRA
En la plaza de la Puerta Elvira, nos fuimos concentrando las 28 personas citadas para realizar esta hermosa ruta de senderismo por los alrededores de Granada. El termómetro marca 5º pero eso no es excusa para que a las 10:00 estábamos todos allí, deseosos de comenzar a andar; todos somos alumnos y alumnas del AULA PERMANENTE DE FORMACIÓN ABIERTA y socios de la Asociación de Estudiantes ALUMA.
Esta monumental ubicación fue nuestro punto de partida. Se trata de una puerta fortaleza de las más antiguas de las trece existentes, pues ya aparecen citas de ella en el siglo IX. Fue la principal entrada a Granada durante la dominación islámica, que daba acceso desde el camino de Madīnat Ilbira (Medina Elvira) a la cuesta de Alhacaba y a la calle de Elvira. Varios poetas se han inspirado en sus poemas en este monumento, como el granadino Federico García Lorca.
CUESTA DE ABARQUEROS
A los pocos metros, de la Puerta Elvira nos sale esta cuesta a la izquierda. La Cuesta de los Abarqueros, es una calle empedrada, escalonada y que corre paralela a la muralla zirí, que unía la Puerta Monaita con el Arco de Elvira. Esta antiquísima calle se sitúa a la izquierda del gran pilar de dos caños que hay en la calle Elvira y que encontramos a pocos metros de su Puerta.
La toponimia de Abarqueros, a la que hace referencia esta cuesta, está estrechamente relacionada con la profesión artesana. Los abarqueros eran los artesanos que hacían y vendían las abarcas o albarcas (calzado usado por jornaleros y campesinos) y que tenían sus talleres adosados a los laterales de la muralla.
Subir por la Cuesta de Los Abarqueros hasta la calle Zenete, es adentrase en la historia de la Granada musulmana y de las leyendas del valeroso Reduán, implicado en la conquista de Granada y Jaén, y profundamente enamorado de Haja, una bella doncella que vivía en la Calle Elvira.
PUERTA MONAÍTA
En la Cuesta de la Lona y cerca de la calle Zenete, nos encontramos con esta puerta musulmana junto a la muralla que hacían de fortín a la medina o ciudad junto con las restantes puertas, de las que muchas ya queda nada o poco.
El acceso mediante rampas zigzageantes y su alto muro almenado la hacían prácticamente inexpugnable, siendo incluso más fácil el asalto desde las murallas que desde la propia puerta. Al igual que las demás puertas de Granada, esta de Monaita, probablemente también se cerraba por la noche por motivos de seguridad, dejando la ciudad incomunicada con el exterior y más protegida.
ALJIBE DEL ZENETE
Volviendo a la calle del Zenete, nos encontramos con esta edificación histórica del siglo XVI con una capacidad de 37 mil litros de agua que daba de beber a los habitantes de la zona; el agua la recibía de la Acequia de Aydanamar desde Alfacar. Hoy se trata de un fantástico mirador donde contemplar el atardecer sobre la vega granadina.
RÍO DARRO POR EL PASEO DE LOS TRISTES
Y callejeando por estas bonitas calles del Albayzín, a veces escalonadas, estrechas, peatonales, que te transportan a otra época lejos de la de los vehículos a motor, llegamos a Plaza Nueva, antesala de uno de los recorridos más bellos y transitados de Granada: El paseo de los Tristes por encima del Río Darro.
Este río de la Sierra de Huétor nace en la Fuente de la Teja y a su paso por Granada capital deja un rincón muy bello, llamado popularmente el Paseo de los Tristes porque este paso fue obligado durante el s. XIX para ir al cementerio en los cortejos fúnebres. Su nombre oficial es la Carrera del Darro y luego en la plaza, pasa a ser Plaza del Padre Manjón. En estos 600 metros de estrecho paseo nos encontramos con 5 puentes aún existentes de los 14 que hubiera: el de Santa Ana o del Embovedado, el de Cabrera, el de Espinosa, el de Chirimías y el del Aljibillo.
Por último, entre el Puente de Espinosa y el de Chirimías o entre la Iglesia de Santa Ana y San Gil y la de San Pedro y San Pablo (dos preciosas iglesias renacentistas ubicadas mágicamente en la ribera del Darro) encontraremos la Puerta de los Tableros o de las Compuertas (en ruinas) que fue construida en el siglo XI, bajo el dominio del zirí Badis. Fue una construcción militar que se utilizaba tanto para el abastecimiento de agua, embalsándola por tramos, como de elemento defensivo, liberando todo el agua acumulada de un golpe para que su fuerza arrasara todo lo que encontrase a su paso río abajo. Contaba con una reja dispuesta sobre el cauce del río que permitía el paso de agua pero no de intrusos. Aún se aprecian en los restos de la puerta el arranque de un arco de herradura.
FUENTE DEL AVELLANO
Cruzando el último puente sobre el Darro por el Paseo de los Tristes, fuimos hacia la izquierda al Camino del Avellano y tras menos de un kilómetro paralelos al Darro, llegamos cómodamente a esta fuente en concreto, de la cual no sale ni una gota de agua.
Se trata de una fuente modesta, que antaño tuvo una enorme relevancia en el abasto, el recreo y la cultura de los granadinos. Fue punto de avituallamiento de los aguadores, que repartín sus aguas en burros por toda Granada voceando aquello de «¡A la rica agua del Avellano!»; pero también fue punto de encuentro y de tertulia literaria de los miembros de la llamada Cofradía del Avellano, fundada por Ángel Ganivet. Podemos ver por el camino multitud de poemas de los distintos miembros de esta cofradía.
SENDERO DEL CAMINO DEL AVELLANO A LA SILLA DEL MORO. ACEQUIA REAL DE LA ALHAMBRA
Volviendo de la Fuente del Avellano sobre nuestros pasos, veremos a nuestra izquierda un senderillo que sube; éste es el que hay que coger. Tiene una pendiente fuerte pero es muy cómodo de recorrer y nos llevará a la Real Acequia de la Alhambra en poco tiempo. En este punto tendremos dos partes especiales: una por la que vemos el desagüe de la acequia bajar con mucha agua formando varias cascadas y saltos de agua y, girando a la derecha una vez cruzado este desagüe, iremos por un fantástico sendero junto a la acequia hasta que veremos uno de los palacios del Generalife de La Alhambra y nos damos media vuelta. Subimos junto al desagüe de la Acequia Real hasta que llegamos a la Silla del Moro o Castillo de Santa Elena.
SILLA DEL MORO O CASTILLO DE SANTA ELENA
Tras superar el anterior barranco, llegamos a este punto donde seguramente tenemos las mejores vistas de La Alhambra de todo Granada. Con horario de apertura y cierre, es un pequeño castillo de época nazarí, situado en la falda norte del Cerro de Santa Elena a una cota cercana a unos 853 metros sobre el nivel del mar, que formaba parte del sistema defensivo del Generalife y la Alhambra. Del siglo XIII, su función principal era el control de la distribución de agua de la acequia hacia los palacios del Generalife y la Alhambra, y las huertas circundantes.
PUERTA DE LAS GRANADAS
Llegamos a este monumento, que hace de entrada al recinto de la Alhambra por la preciosa cuesta, con bonitas vistas a la Torre de la Vela, es el paseo Paseo del Generalife y las Alamedas.
Edificada para conmemorar la visita de Carlos I de España en 1526 a Granada con motivo de su reciente boda en Sevilla con Isabel de Portugal durante el mandato del emperador Carlos V, es una puerta del renacimiento Español cuya fábrica es de piedra labrada con aparejo almohadillado florentino sin desbastar, resaltando los sillares de la construcción. Construcción a modo de arco triunfal romano, con fachada delantera de un clasicismo muy puro, convirtiéndose en la entrada principal del recinto amurallado en detrimento de la Puerta de las Armas de origen islámico.
PLAZA NUEVA. Bajamos la Cuesta Gomérez, hasta llegar a Plaza Nueva donde algunos miembros del grupo tienen que irse rápidamente en busca de la salida del colegio para recoger a los nietos. El resto nos quedamos para degustar los famosos aperitivos de esta parte de Granada.
NOTA.- Tomamos de referencia la ruta de wikiloc de Paco Ruiz Utrera
Juan Luis Sáez


























