«Enséñanos tu pueblo» Polopos-La Mamola. 3 junio 2025
Crónica parcial de la visita a Polopos-La Mamola.
Iniciamos el itinerario según lo previsto en dirección hacia la población de Castillo de Baños. El delegado de ALUMA Victoriano, ya dentro del autobús nos presenta a Valeriano González y a mí Mario González como guías de la excursión. Transcurridos algunos kilómetros inicio por mi parte una explicación relativa a algunos datos del municipio Polopos-La Mamola relacionados con la localización dentro de la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical y situado en la ladera de las estribaciones meridionales de la sierra de la Contraviesa, cara al mar. Explico algunos datos relativos a la población en cuanto al número, procedencia, trabajo y demás. Resalto las potencialidades turísticas basadas en la gastronomía, el senderismo, las fiestas, actos culturales, el clima netamente mediterráneo, con un invierno muy benigno, etc. Destaco algo de su historia desde la época musulmana así como de la vida particular y profesional de personas relevantes.
Al llegar a la primera población nos espera la Diputada del Ayuntamiento Patricia Noguera en la puerta del Hornabeque Castillo de Baños donde tras recibirnos reparte un folleto con información del castillo que vamos a visitar y que comenzamos por su trazado exterior para apreciar su curiosa estructura. Ya dentro recorremos sus diversas estancias además de subir a la terraza superior donde apreciar su entorno.
A continuación nos dirigimos, a pie, a la localidad de La Mamola por el sendero señalizado que junto al mar se encuentra a algo más de un kilómetro de distancia. Allí hacemos un alto técnico y de descanso para retomar fuerzas. Tras dicho alto iniciamos la visita al lugar por el paseo marítimo, con las explicaciones, por mi parte, destacando información sobre un edificio ciertamente curioso.
Nos dirigimos a continuación hacia las calles interiores donde lo más destacado son las plantas, macetas y adornos florales que en ellas existen. Realmente sorprendió a los compañeros su belleza y limpieza.
Posteriormente estaba previsto subir a la Torre del Cautor, pero por razón de la hora, y la dificultad del ascenso para algunos, consensuamos, entre todos, el no realizarlo, pues además quedaba mucho que ver en Polopos hacia donde nos dirigimos en el autobús.
Mario González Iáñez
POLOPOS
…Después de visitar el Castillo de Baños y La Mamola… Nos dirigimos a Polopos en el microbús. La carretera se inicia en el anejo de La Guapa. Hay 10 kms hasta Polopos, muchas curvas y algo estrecha la carretera. Subimos de 0 mts. de desnivel en La Mamola a 800 en Polopos.
Al inicio, más cerca del mar, han ido construyendo muchos invernaderos, que cada vez se ven a más altura y dejan el paisaje manchado del blanco de los plásticos…
Pasados los primeros kms, en una curva vemos el perfil del pueblo en lo alto del barranco. Polopos tiene dos barrancos profundos. Los dos nacen en la Sierra de La Contraviesa y atraviesan el territorio de norte a sur. El de Polopos desemboca en la Rambla de Cautor cerca de La Mamola y el de Las Casillas en la Rambla de La Haza del Trigo.
Seguíamos subiendo y a cierta altura, se ve el cortijo de Las Casillas, -más cerca de la Sierra de Lujar-. En este cortijo nací yo. Entonces vivían sobre 15 familias. Había cierta riqueza, pues por el barranco bajaba mucha agua, abastecía a dos molinos harineros y a la multitud de huertos del entorno. El agua de este barranco tenía una peculiaridad especial: por el día, el agua era de Polopos, de Las Casillas y de los dos molinos y, por la noche, de los de la Haza del Trigo. Los de La Haza del Trigo pagaban a un acequiero para que desviara el agua barranco abajo, cerrando todas las «tornas» y las acequias… En la parte alta de La Haza del Trigo había un albercón, donde almacenaban el agua que les llegaba por la noche, para poder regar en el día. Llegamos a Polopos.
POLOPOS de raíz latina Popullus, (álamo)
En la entrada del pueblo hay un bar y, al lado una baranda de hierro con un panel informativo: en 1508 el Conde de Tendilla (Capitán General de Granada), otorga una carta de poblamiento en favor de seis moriscos para ir de Granada a: «la alcaria de Polopos a hazer la pasa y higos de dicho lugar. No les sea hecho mal ni daño alguno».
A mediados del siglo XIX en Polopos había cuatro fábricas de aguardiente. La mayor parte del territorio de La Contraviesa,- a la que pertenece Polopos- estaba de viñedos. Tras la decadencia de la vid, por la llegada de la filoxera, se abre a otros cultivos como el almendro e higueras…En la actualidad, el campo está abandonado y sin cultivar. Hasta hace poco, era rentable el cultivo del almendro, los higos y la elaboración de vino (el vino Costa) tan apreciado en Granada.
Desde donde nos deja el microbús, vamos bajando hacia la plaza. Nos vamos encontrando edificios con historia: la panadería. La «casa del municipal» Garrigues, casa de buen porte. En esta casa vi por primera vez la televisión, las series de Bonanza, el Virginiano, etc. La mujer nos cobraba una peseta, todos los niños sentados en el suelo disfrutando con la boca abierta, de algo tan especial…
LA POSADA DE ADELA, yo la conocí activa. La entrada especial con un gran portalón para que pudieran entrar los mulos, burros cargados de productos. Tenía un gran salón, donde se hacían celebraciones de todo tipo: teatro, cine y sobre todo bailes con músicos que venía de otros pueblos. Había una cuadra muy grande, que se veía desde la sala principal, con los pesebres para que comieran los animales. Había habitaciones para alojarse. Lo que recuerdo más vivo era la proyección de las películas de cine en la gran sala, con una sábana en la pared…Venía de Alfornón Paco «el del cine». En el serón de esparto del mulo, traía los royos de las películas y la máquina de proyección.
Más cerca de la plaza estaba EL CASINO, tenía terraza hacia la carretera. En el piso de arriba había varias habitaciones, donde se jugaba a las cartas y al dominó. Se hacían bailes con tocadiscos, cuando en la Posada se fue abandonando. También se jugaba mucho dinero en ocasiones…
LA PLAZA
Centro neurálgico de Polopos, el lugar de celebraciones; donde está la iglesia, el ayuntamiento, el restaurante donde comimos. Con el «Poyo la plaza», con una de las mejores vistas al barranco y al mar Mediterráneo…
En una de las últimas casas, en el camino que va a la fuente, hay una bonita casa, a más altura que las del entorno, con un bonito perfil y, unas vistas espectaculares al barranco y al mar. En esta casa, entre los siete y los diez años viví con mi familia. El propietario se fue a Granada y nos alquiló sus tierras y la casa. Guardo unos bonitos recuerdos de aquellos años…
, LA FUENTE VIEJA, el LAVADERO-MUSEO de historia de Polopos. Visitamos la fuente y el lavadero. El museo lo pusieron en marcha los holandeses y se han preocupado de mantenerlo…
Tienen la llave del museo los de la CASA 3. La Pareja de holandeses que ganaron el concurso: Una televisión holandesa compró 5 casas ruinosas y, 5 parejas de concursantes tenían que rehabilitarlas, integrarse en el pueblo, hacer cosas para mejorar la vida…Nando y Thissa CASA 3, fueron los que ganaron. De todos los que participaron son los únicos que se han quedado a vivir en Polopos. Han arreglado la casa, tienen una residencia de artistas. Han comprado una viña y tienen el proyecto de elaborar vino.
LA FUENTE VIEJA; me trae muchos recuerdos de cuando era niño. No había agua corriente en las casas y todos los vecinos venían aquí a abastecerse de la que necesitaban. Mulos, burros y personas se encontraban en la fuente; sobre todo por las tardes después del trabajo en el campo.
LA IGLESIA PARROQUIAL DE POLOPOS.
Abrieron la iglesia para nosotros. Construida en el siglo XVIII. Edificada sobre lo que fue una antigua mezquita; ha sufrido diversas reformas a lo largo de los años. El estilo, combina elementos barrocos con toques neoclásicos. Su fachada de gran belleza está adornada con detalles escultóricos. En el interior, destaca el artesonado sobre el altar. La patrona es la Virgen del Rosario, también hay diferentes imágenes religiosas de gran belleza . Destaca el Nuevo Retablo, realizado no hace muchos años, con la aportación económica principalmente de los vecinos del pueblo.
Después de visitar la iglesia, nos dirigimos a comer al «Bar Restaurante Julia Polopos». Está en la plaza en los bajos del ayuntamiento. Estos bajos fueron las escuelas de los niños de Polopos. Yo fui al colegio hasta los catorce años aquí, entonces habíamos más de 60 niños; también venían de los diferentes cortijos del entorno: de Los Garcías y de Las Casillas…Julia y sus socios nos atendieron muy bien; ya habíamos elegido el segundo plato, choto o salmón. Las mesas y las sillas bajo los toldos, para que no nos diera el sol. Estuvimos en la gloria comiendo del «maná»
POLOPOS, ÚLTIMA CENTRALITA MANUAL DE ESPAÑA
Después de la comida, nos fuimos caminando a ver a MAGDALENA, la última operadora de centralita manual de España, que estuvo en funcionamiento. Nos atendió en su casa, que era donde tenía la centralita con las clavijas para las conexiones…, nos explicó su funcionamiento. Como la centralita estaba en su casa estaba disponible las 24 horas.
«En 1988, el ministro José Barrionuevo y el presidente de Telefónica Luis Solana acuden a Polopos para despedir la última centralita manual de teléfonos que seguía en funcionamiento y dar la bienvenida a la nueva central automática…»
De regreso, cerca ya de la 17:00h, nos vamos hacia donde nos esperaba el microbús. Pasamos por la casa donde vivió mi familia, al lado de la que fue de mi abuelo materno, y junto al ARCO de la portada de mi libro: «Polopos Entre barrancos que miran al mar» y por lo que fue la «hermosa era». Ahora convertida en polideportivo…una pena…!
Quiero agradecer especialmente a ALUMA, por dejarnos enseñar y explicar nuestro pueblo Polopos. A Mario por lo bien que ha preparado y explicado su parte de La Mamola y el Castillo de Baños.
A Magdalena, por su paciencia y por atendernos tan amablemente, por mostrarnos su experiencia y enseñarnos cómo funcionaba la centralita manual.
A Mariceli por abrirnos la iglesia. A Nando y Thissa de (Casa 3), por explicarnos su historia en Polopos y, por abrirnos y explicarnos el Museo-Lavadero. A Julia del Restaurante por lo bien que nos acogieron y trataron…
Gracias a todos los que nos acompañaron ese día, nuestro deseo de que se lo pasaran muy bien…
Como se han quedado personas en lista de espera. Esta experiencia se puede repetir…
Valeriano Morales González
Mario y Valeriano, son alumnos del APFA y socios de ALUMA























































