«Conociendo nuestra tierra» Poblado argárico del Cerro de la Encina (Monachil). Sábado 13 diciembre 2025

“CONOCIENDO NUESTRA TIERRA”

Conoce los enclaves arqueológicos de Granada.                                  

Poblado argárico del Cerro de la Encina (Monachil)

Visita guiada por Alonso, arqueólogo

Sábado 13 diciembre 2025

Salimos de Granada 28 personas asociadas a ALUMA con dirección Monachil, para saber más sobre la cultura Argárica. Al llegar a Monachil, nos pusimos en contacto con nuestro guía que ya nos esperaba en el yacimiento. Para  acceder al mismo, realizamos una pequeña ruta a pie, pasando el puente a la entrada de Monachil, nos dirigimos a la Calle Albaricoque, al final de la misma al sendero de San Antón, que discurre paralelo a la Acequia de la Estrella y desde allí  nos dirigimos  a la cima. Es un sendero de dificultad baja, en el que fuimos contemplando la belleza de los árboles en esta época  con sus colores otoñales amarillos y anaranjados.

El Cerro de la Encina es un asentamiento situado en la margen derecha del río Monachil. El poblado se encuentra en la cumbre de la cima desde donde se puede ver toda la vega de granada y tiene una importante situación estratégica por si venían enemigos  a atacarles. 

El Yacimiento Arqueológico del Cerro de la Encina Monachil fue poblado de la Edad del Bronce entre el 2000 y el 900 a.C. Seguramente uno de los núcleos principales de población de la provincia de Granada en aquella época. Aquellos pobladores dominaban el valle del Monachil y la vega de Granada, estos pobladores  explotaban todos los recursos naturales de las fértiles tierras, al igual a la caza de la fauna que había en esta región, como  Ciervos, jabalí, lince, zorro montes, liebres etc.

Siendo muy importante la presencia del caballo y el buey que le servía para las labores del campo como la labor de  arado de las tierras y transporte de mercancía. Además tenían las especies domésticas  que le daban alimentos como la cabra, la oveja y el cerdo. ​

En cuanto a la construcción  ésta se halla repartida en las mesetas y laderas contiguas, adaptándose al terreno mediante la construcción de terrazas escalonadas típicamente argáricas. El registro material que ofrece este yacimiento muestra desde hallazgos de cerámica campaniforme, pertenecientes a un poblamiento anterior al principal, de la Cultura Argárica, hasta su abandono en el Bronce Final. 

La construcción de las viviendas y espacios de trabajo se resolvía con terrazas de la ladera del cerro. Las viviendas desenterradas presentan una planta cuadrangular con división de estancias al interior. Mientras que las cabañas aisladas tienen una planta oval con muros de barro, adobe y ramas.  

Los enterramientos se realizan en el  interior de las viviendas bajo el suelo, como es habitual en la cultura Argárica. Y puede haber más de un enterramiento en el pozo realizado para este fin, también se han encontrado enterramientos excavados en la roca y cerrada con un murete de mampostería o una laja de piedra. Los difuntos se entierran siempre en posición fetal y acompañados de ajuares funerarios. El cuerpo se acompaña de un ajuar de objetos personales y vasos de cerámica, a veces con ofrendas alimentarias. Los ajuares presentan diferencias de riqueza, de unos a otras reflejando las desigualdades sociales que en vida tuvieron los individuos, lo que nos dice que existía en la sociedad una sociedad jerarquizada. Yacimiento situado en la zona de las Huertas, de procedencia argárica, donde existió un importante asentamiento formado por un poblado y un fortín. Los estudios realizados por la Universidad de Granada han determinado que se trata de uno de los yacimientos de esa época más importantes de la Península Ibérica. En el Museo Arqueológico Provincial se pueden encontrar algunos de los fragmentos encontrados durante las excavaciones. Entre las estructuras encontradas en el interior de las viviendas destacan hogares, empedrados, bancos de piedra, contenedores de lajas de pizarra o esquisto y bancos de molienda. Los molinos eran de esquisto, de superficie ligeramente abarquillada, sobre los que se deslizaba una mano de molino del mismo material o de cuarcita, triturando el grano que era luego vertido en un contenedor de cerámica colocado en su extremo. Por las deformaciones en determinadas articulaciones de los esqueletos descubiertos, se deduce que esta tarea era competencia de las mujeres del poblado.  El poblado argárico del Cerro de la Encina Monachil ocupó la mayor parte del cerro en el que se encuentra, incluida la ladera situada al norte, alrededor de la depresión central, aunque solo se ha excavado una pequeña parte.

El cuerpo se acompaña de un ajuar de objetos personales y vasos de cerámica, a veces con ofrendas alimentarias. Los ajuares presentan diferencias de riqueza, reflejando seguramente las desigualdades sociales que en vida tuvieron los individuos, lo que nos habla de una sociedad jerarquizada.

José Francisco Heras Jiménez

Vocal de la Junta Directiva

alumaasociacion

Asociación cultural de los alumnos mayores de la Universidad de Granada

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