«Desgranando Granada» Abadía del Sacromonte, La fe y la lógica.Viernes 8 de mayo, 2026
Como continuación del programa “Desgranando Granada”, y fruto de la colaboración entre la Asociación ALUMA y la UGR, un grupo de 30 socios y acompañantes tuvimos el privilegio de visitar la Abadía del Sacromonte el pasado 8 de mayo. Fue una jornada magnífica, bendecida por una temperatura ideal y la luz especial que baña este emblemático edificio.
Como ha sido habitual esta temporada, contamos con las enseñanzas de la maestra jubilada y doctora en Historia del Arte, María Dolores Pérez, cuya intervención supuso el colofón perfecto a su ciclo de visitas guiadas de este curso.
La Abadía, ubicada en el histórico monte de Valparaíso, debe su origen al hallazgo en 1595 de los restos de los mártires cristianos y de las famosas láminas de plomo escritas en árabe, conocidas como los Libros Plúmbeos . Estos textos pretendían demostrar que los primeros cristianos de Granada eran árabes y que el apóstol Santiago había visitado la ciudad.
Aunque un siglo más tarde el Vaticano catalogó el hallazgo como una farsa, una invención de los moriscos para intentar conciliar el islam con el cristianismo y evitar así la persecución, el fervor popular ya era imparable. Lo fascinante de este recinto es que, pese a sus cimientos se apoyan sobre un fraude histórico, la devoción en lugar de debilitarse, se fortaleció. Prueba de ello son las más de 1.200 cruces que los gremios de la ciudad llegaron a levantar en el camino hacia el monte, de las cuales hoy se conservan cinco originales. Aún hoy, cada febrero durante la Romería de San Cecilio , granadinos y forasteros subimos a venerar las reliquias del patrón, demostrando que la fe a menudo circula por caminos ajenos a la lógica.
Más allá de lo religioso, la Abadía fue un centro intelectual al albergar uno de los primeros colegios universitarios de Europa, donde se impartía Derecho, Teología y Filosofía. Durante nuestro recorrido, accedimos a la «parte noble» a través de su claustro, el único que se conserva de los tres proyectados originalmente, y que sobrevive como testigo de los avatares de la historia de Granada.
En el museo, bajo la experta mirada de María Dolores, destacamos piezas excepcionales: La Virgen de la Rosa, de Gerard David, considerada la joya de la colección, el retrato de Don Francisco de Saavedra realizado por Goya, el retrato del Papa León XIII, del granadino Gómez Moreno, una obra de un realismo sobrecogedor que más bien parece un trampantojo, El Calvario, un delicado Cristo tallado en marfil perteneciente a la escuela de Alonso Cano.
Tras el museo, recorrimos la iglesia y las Santas Cuevas, lugar donde se “localizaron” las reliquias y donde la tradición sitúa los martirios.
No se puede entender la Abadía sin su nexo con el pueblo. Es la sede canónica de la Cofradía del «Cristo de los Gitanos» (Santísimo Cristo del Consuelo, obra de José Risueño), cuya salida procesional cada Miércoles Santo es una de las procesiones más famosas de la ciudad. El Cristo, que provoca mucho fervor, es muy venerado por los habitantes del Sacromonte y el Albaicín, sito en una de los rincones de la colegiata, recibe constantes muestras de agradecimiento y peticiones de sus fieles.
Hacia las 12:30 de la mañana, tras dos horas de una visita magnífica repleta de cifras, nombres y curiosidades, María Dolores dio por finalizado el recorrido. Con el sol ya en lo más alto, el grupo se fue dispersando. Algunos emprendimos el regreso hacia nuestros puntos de origen en transporte, mientras que muchos otros bajaron caminando hacia el centro, aprovechando la temperatura para, seguramente, continuar la conversación con un buen refrigerio y una tapa, poniendo así el broche de oro a una mañana inolvidable.
Las fotografías que acompañan esta crónica han sido realizadas por el compañero de ALUMA y del APFA: Manuel González Reinosa.
Alejandro Ramírez Ramírez. Socio de ALUMA.






























