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Ruta ciclista 10 noviembre 2025

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Crónica de la salida ciclista del 10 de noviembre de 2025

El reloj marcaba las 9:30 cuando los siete valientes —Ale, Juan Pablo, Bebo, Juanma, los inseparables hermanos Juan Luis y Víctor, y quien escribe, JuanLu— nos dimos cita en la Plaza Manuel Cano, cercana al Hipercor de Granada todavía con la frescura de la mañana granadina y ese aroma de café que te hace dudar si salir en bici o quedarte en la terraza charlando. Pero las e-bikes rugían (o más bien zumbaban) pidiendo aventura, así que arrancamos con la mejor de las sonrisas.

El rumbo estaba claro: Granada, La Zubia, Ogíjares, Gójar, Río Dílar y la acequia alta, hasta la Ermita Nueva de Dílar y regreso. Un recorrido de 45 kilómetros y 467 metros de desnivel acumulado, lo justo para que las piernas trabajaran sin perder el humor.

Calentando motores

El grupo rodaba compacto, entre bromas, respetando siempre los semáforos y las señales de tráfico. El sol comenzaba a levantarse, y la Sierra aparecía al fondo como una postal. A esas horas, los pueblos del cinturón sur de Granada estaban despertando: olor a pan recién hecho, algún perro ladrando al paso del pelotón, y vecinos que nos miraban con esa mezcla de curiosidad y admiración que solo despiertan los ciclistas de domingo.

Subidas, risas y ritmo

La subida hacia Gójar nos sirvió de termómetro. Juan Pablo, con su e-bike de grandes epopeyas, iba sobrado; Bebo como casi siempre llevaba al motor de su ebike desconectado y Juanma charlaba amistosamente con los hermanos Juan Luis y Víctor que mantenían ese paso constante y sabio que solo da la experiencia (o la prudencia). Ale, como siempre, tirando del grupo sin decirlo, pero sabiéndolo.

La charla era ligera, entrecortada por las cuestas y las risas. Alguno recordaba salidas pasadas, otros planeaban las futuras. Lo importante era que el ritmo se mantenía y el grupo seguía unido.

El tramo de la acequia

Al llegar al Río Dílar, nos quedamos muy sorprendidos por la claridad de las aguas y por la belleza del entorno; el paisaje se volvió más verde, más fresco, y la ruta se estrechó al entrar por la acequia alta. Aquí vino el toque de emoción: un puente traicionero, estrecho y con un gran surco en medio, nos obligó a extremar la atención. Pasábamos de uno en uno, concentrados como si fuera una prueba olímpica. Alguno lo cruzó con elegancia, otro con los pies temblando, y alguno más… digamos que con el corazón en la boca y los frenos chirriando. Pero todos salimos airosos, sin caídas y con carcajadas de premio.

A partir de ahí, la acequia fue un regalo. El sonido del agua, los álamos dorados de noviembre y ese olor a tierra mojada que hace que todo valga la pena. La conversación se fue apagando: cada uno pedaleaba en su propio silencio, disfrutando el momento.

Llegada 

La Ermita Nueva nos recibió como siempre: con calma, con vistas y con la sensación de haber hecho lo que había que hacer. Con kilómetros bien servidos, el desnivel justo para justificar ese café con leche que nos tomamos en el Restaurante la Zerbinetta donde aparecieron unas vista maravillosas de toda la zona. Dejamos pasar el tiempo en aquel fantástico lugar, recreándonos de nuestra suerte de estar en un sitio como aquel.

En el regreso, el humor nos seguía contagiando los unos de los otros, los caminos nos regalaban unos buenos descensos, por lo que íbamos a buen ritmo y nadie se quedaba atrás.  Entre saludos, fotos y chascarrillos  se cerró una jornada redonda. El grupo de los siete e-bikers volvió a Granada con el cansancio bueno, ese que se queda en las piernas pero deja el ánimo ligero. Aunque los hermanos Victor y Juan Luis y Juanma tenían que llegar hasta Maracena, su pueblo natal, les sobraba energía e ilusión para llegar al fin del mundo

En resumen: una salida sin épicas ni récords, pero llena de pequeñas victorias. Buen ritmo, cero caídas, mucha risa y un paisaje de otoño que parecía pintado para nosotros. El espectáculo de la Ermita Nueva de Dílar, quedará siempre en nuestras retinas y el recuerdo de la acequia alta no se nos borrará nunca.

Próxima cita: cuando el cuerpo pida pedal y el alma lo confirme. 🚴‍♂️💨

Juan Luis Sáez Camacho

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Juan Luis Saez

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